El andar

Para dar inicio a las intervenciones en el espacio arquitectónico, fue fundamental realizar recorridos tanto por la población como por la fábrica abandonada. Este proceso estratégico permitió un trabajo ligado a lo sensitivo y con una mirada flexible. A través de esta exploración se capturaron registros fotográficos del lugar, siendo un espacio amenazado por desalojos gubernamentales debido a un proyecto de conexión vial que involucra la construcción de un nuevo puente. 
Durante un encuentro vecinal realizado en el marco del Día del Patrimonio (27 de Mayo, 2019), se recopilaron valiosos testimonios de vecinos y vecinas, cuyas vivencias y anécdotas se encuentran profundamente ligadas tanto al Club de Futbol Huracán, El relleno de la ribera del Río Biobío, como a la histórica Fábrica de Paños Biobío, ubicada en la calle Esmeralda de la población. Estos relatos no solo aportaron una dimensión humana al proyecto, sino que también reforzaron la importancia simbólica y emocional que este lugar representa para la comunidad. 


Mediante el proceso de búsqueda y recorrido por el territorio, se encontraron elementos específicos para dar forma a una serie de intervenciones espaciales. Estos dialogan directamente con la arquitectura en abandono, destacando la huella evidente del paso del tiempo y el impacto de las condiciones climáticas, reflejo del descuido hacia un edificio que alguna vez fue emblemático. La antigua Fábrica de Paños Biobío, testigo de cientos de historias vividas por los Aurorinos, se transforma así en un soporte cargado de memoria, desde donde surge la propuesta artística. 

Selección de materiales

Una vez inmerso en el territorio, recorrerlo se volvió una tarea más fluida, siempre considerando las precauciones necesarias en cuanto a seguridad e higiene, este acercamiento permitió dar paso a la etapa de selección de materiales, fundamental para iniciar el levantamiento de la obra física.

En el interior de las paredes de la antigua fábrica se hallaron diversos elementos que narraban silenciosamente su historia, entre ellos, destacaban tubos plásticos de distintas variantes, provenientes tanto de la propia Fábrica de Paños como de una antigua fábrica de tubos ubicada a pocas cuadras. Estos elementos se diferenciaban por su tamaño, forma, dureza y color. También se encontraron piezas de maquinaria como plásticos, fragmentos metálicos, correas de goma, cerámicas de distintos colores y etiquetas utilizadas en los productos manufacturados. Cada uno de estos objetos cargaba con una memoria material que pasaría a formar parte esencial de la intervención.

Intervención y registro fotográfico

El proceso de confección de la obra implicó la recolección y acumulación de la mayor cantidad posible de elementos de un mismo tipo, los cuales fueron organizados y apilados estratégicamente en puntos de interés, tanto en el interior de la fábrica como en su fachada. Cada intervención fue construida a partir de conceptos vinculados con la forma, los ritmos y las texturas, permitiendo que los materiales dialogaran con el espacio y su historia.

Dado que muchos de estos objetos se encontraban a la intemperie, fue necesario tomar medidas de seguridad, como el uso de guantes, debido a la presencia de suciedad e incluso pequeños insectos. Una vez finalizado el armado de cada intervención, se procedió a realizar registros fotográficos desde distintos ángulos, con el objetivo de contar con material visual de calidad que permitiera una posterior edición y tratamiento en Photoshop.